Dispositivos IoT: cómo cambian la forma de vivir dentro de las casas
Introducir dispositivos IoT en un hogar supone la domotización de este y, en muchos casos, convertirlo en una casa inteligente.
Los dispositivos IoT están diseñados para unir tecnología puntera y comodidad en el hogar creando una red interconectada. IoT es una abreviatura de Internet of Things, que en español equivale a Internet de las cosas. Es decir, elementos del hogar que pasan a estar conectados a la red. Todo aquello que posee una fuente eléctrica también puede conectarse a internet. Introducir estos elementos en un hogar supone la domotización de este y, en muchos casos, el uso del adjetivo «inteligente» por las prestaciones que confiere.
Las bases de la domótica en el hogar
Hay tres razones primordiales por las que poseer dispositivos IoT en la vivienda. A saber:
- Control y gestión. Una casa inteligente es una casa fácilmente controlable. Se mide, se analiza y se ponen en marcha los sistemas necesarios. Necesarios y al gusto de quienes viven en el hogar. El confort es máximo gracias a la tecnología.
- Automatización. Una vivienda con dispositivos IoT es un hogar que funciona por sí mismo. La programación puede hacerse mediante el uso de apps, el móvil o la tablet o sistemas como Amazon Alexa o Google Home. La adaptación a las circunstancias es algo de lo que desentenderse así como la propia activación manual constante.
- Ahorro. Ya sea ahorro monetario o ahorro energético, la casa inteligente siempre supone un análisis y un proceso de mejora en el uso de los recursos. Para aumentar esta eficiencia es necesario la creación de una red.
Los estudios sobre los hogares conectados indican que cada vez son más aquellos que los implementan y confían en ellos. Supone una inversión inicial que rápidamente demuestra todos los beneficios.

Elementos que se controlan con dispositivos IoT
Poner a punto una casa inteligente pasa por introducir estos elementos en la vivienda. Pueden ser desde objetos normales transformados para tener conexión, dispositivos específicos de asistencia o sensores. Su aplicación puede realizarse progresivamente.
Dispositivos IoT de medición de consumo
La medición del consumo energético se puede hacer a través de enchufes, regletas y sensores. Generalmente, además de medir el consumo, pueden regularlo. Cuantos más dispositivos IoT se posean en el hogar más fácil es la creación de una red amplia que analizar y controlar. Los temporizadores ayudan a crear programas personalizados de uso de dispositivos eléctricos que consiguen un eficiente encendido y apagado. La protección contra la sobrecarga y los daños al sistema están garantizados.
Control de la temperatura
La climatización de la vivienda es una de las primeras áreas que se exploró en el terreno de la domótica. A pesar de eso, sigue optimizándose para llegar a garantizar la perfección entre consumo energético y confort. Gracias a dispositivos IoT se pueden programar tanto sistemas de calefacción como de aire acondicionado, conseguir que una sala se mantenga a una temperatura especificada y controlarlos por voz. Además, esta programación puede hacerse con una previsión de una semana y de forma personal o basada en las condiciones meteorológicas que se dan cada día. La humedad en el ambiente es otro parámetro a tener en cuenta y su rectificación para que entre dentro de unos valores normales es posible.

Sistema de iluminación
Las luces de una vivienda son una de las principales fuentes de consumo. Regular su intensidad para permitir la visibilidad a la vez que se ahorra es una de las grandes ventajas del control de estos dispositivos. Dentro de este apartado también se han de considerar los sistemas de apertura y cierre de cortinas así como de subida y bajada de persianas. La luz natural debe entrar en una casa siempre que sea posible, y ya que el tiempo y las horas de luz e intensidad varían no hay nada mejor que un dispositivo IoT para controlarlo y gestionarlo. Para ir un paso más allá, las bombillas inteligentes se conectan por wifi y pueden adaptar su color para dar una luz más fría o cálida según las apetencias del usuario.
Cerraduras y accesos inteligentes
El control de accesos es una de las bases de la seguridad y una de las principales preocupaciones de los propietarios. Lo más puntero en seguridad es lo más difícil de sobrepasar. Y, por eso, se trabaja en aumentar la red que consigue atajar todos los puntos débiles. Las cámaras de seguridad, las cerraduras inteligentes, alarmas y sistemas de apertura de reconocimiento son algunos ejemplos. Otros más sofisticados son el control de acceso personal por medios biométrico y la detección y reconocimiento de intrusos en tiempo real. La recopilación de datos en la nube es vital para alertar al propietario en directo de lo que sucede en todos los lugares que rodean la vivienda.
Limpieza automatizada
Una casa completamente limpia a niveles medibles que no lo son para el ojo humano es posible con dispositivos IoT. Se puede hacer uso de robots aspiradores para la limpieza de suelos de forma diaria. La activación de sistemas de ventilación temporizados en las ventanas para que se abran quince minutos exactos en la mañana. Los sensores de medición de ambiente que detectan polvo, CO₂ y liberan ozono en las salas para higienizar o ponen en marcha extractores o filtros son lo último en tecnología antibacteriana.


