Smart Mobility: ventajas para las ciudades
La Smart Mobility implica la introducción de tecnologías inteligentes para la organización del tráfico y el uso de medios alternativos al vehículo privado
La movilidad inteligente es un concepto que se está implementando en las ciudades porque proporciona numerosas ventajas. A continuación se presentan algunas de ellas y ejemplos prácticos de estos beneficios.
Ventajas de la movilidad inteligente para las ciudades
La movilidad inteligente implica la introducción de tecnologías inteligentes para la organización del tráfico y el uso de medios alternativos al vehículo privado, como pueden ser los patinetes, bicicletas o el transporte público. Esto, especialmente en las grandes ciudades, es relevante.
Las motivaciones de los particulares para usar estas alternativas son varias. A veces es porque ahorran dinero, a veces porque tardan menos tiempo y, a veces, porque no quieren tomarse las molestias de mantener un coche propio. No obstante, también existe un efecto beneficioso para las ciudades, tanto para sus habitantes como para las administraciones.
Estas son algunas de las principales ventajas de que exista una mejor movilidad para las ciudades:
La movilidad inteligente utiliza datos exactos
En primer lugar, la movilidad inteligente tiene como elemento adicional el uso del Big Data y el uso histórico de datos. Gracias a todo este background de información, resulta más fácil tomar decisiones exactas y con criterio en la movilidad, minimizando los márgenes de error. Cualquier coche, patinete o bicicleta puede tener una app conectada que proporcione la información necesaria para elegir la ruta correcta.
Se consultan datos en tiempo real
Hoy en día, es posible consultar los datos de tráfico en tiempo real y la elección de un sistema de transporte u otro depende mucho de ello. Pongamos el ejemplo de las plataformas de car sharing: como puedes conocer la ubicación en tiempo real, puedes pedir un servicio en el momento. Lo mismo podemos aplicar si quieres utilizar la bicicleta, el patinete o el transporte público.

Se reducen los atascos
Los atascos se reducen con la movilidad inteligente, puesto que, al utilizar menos el vehículo privado, la movilidad es más flexible. Esto necesita una buena red de transporte público porque, por muy buena organización del tráfico que exista, si hay un exceso de vehículos, habrá atascos.
En consecuencia, abrir la movilidad a otros transportes alternativos es bueno para que no haya atascos y para mejorar la accesibilidad en todos los sentidos.
Se reduce la siniestralidad de vehículos
La siniestralidad de vehículos se reduce en el momento en que circulan menos coches privados. Ahora bien, se hace necesaria una clasificación en varios carriles, incluyendo para transporte público y bicicletas. Y, además, es conveniente que haya un sistema coordinado de centralización adaptable al momento.
Los peatones están más seguros
Con la movilidad inteligente, los peatones están más seguros porque, aunque no están libres de ser atropellados por patinetes o bicicletas, el riesgo de mortalidad es mucho menor.
Además, si se incluye el uso de pasos de peatones inteligentes, que utilizan sensores para detectar cuando un peatón se acerca e iluminan el paso de cebra con luces LED alertando a los conductores, también se reduce el riesgo de accidentes de tráfico. Estas soluciones son especialmente útiles en zonas con poca iluminación o donde la visibilidad del paso de cebra es deficiente.
Se apuesta por la sostenibilidad
La movilidad inteligente es una apuesta por la sostenibilidad en varios sentidos porque se reduce la emisión de gases de efecto invernadero. Con las alternativas de movilidad, habida cuenta que hay menos coches circulando.
Se ahorra tiempo
Uno de los grandes problemas de la movilidad tradicional está en los atascos. Cuando se plantea un modelo de movilidad inteligente, se reducen los atascos porque se utilizan menos vehículos y vehículos con una movilidad más versátil.
La smart mobility ahorra tiempo al optimizar el uso de las infraestructuras de transporte existentes. Proporciona soluciones de movilidad más inteligentes, reduciendo atascos y tiempos de viaje, lo que mejora la eficiencia general en los desplazamientos.
Mejora la productividad de la ciudad
La productividad de la ciudad, en todos los sentidos, mejora. Como se gestiona mejor la vía pública y los espacios, mejoran los flujos comerciales y laborales, lo que convierte la ciudad en un lugar más productivo.
Se reduce la contaminación acústica
La contaminación acústica genera problemas de convivencia, haciendo las ciudades más inhóspitas. El resultado de que circulen menos coches, junto con el hecho de que cada vez hay más coches híbridos y eléctricos, es que hay menos ruido.

