La puesta a punto de viviendas vacacionales impulsa un 33% los servicios de bricohogar 

Los trabajos de adecuación de las viviendas vacacionales ganan peso frente a las reparaciones por averías domésticas. 

El verano no solo cambia la forma de utilizar las viviendas, también incrementa notablemente las pequeñas actuaciones destinadas a prepararlas para su uso. Así lo reflejan los datos analizados por el Observatorio de Siniestros Asitur Focus, que muestran que los servicios de bricohogar crecieron un 33% durante los meses de junio, julio y agosto respecto a los datos registrados entre enero y mayo.  

La distribución de la actividad durante el verano también resulta significativa. El crecimiento se concentra fundamentalmente en junio y julio, mientras que agosto retorna a niveles mucho más cercanos a los registrados durante el resto del año. Este comportamiento refuerza la idea de que una parte importante de los servicios responde a trabajos de puesta a punto de la vivienda antes del periodo vacacional, más que a un aumento generalizado de las averías domésticas. 

La iluminación, principal protagonista del verano 

Entre todas las categorías analizadas, los trabajos relacionados con la iluminación son los que experimentan una evolución más llamativa. Entre enero y mayo representaban aproximadamente el 13% de todos los servicios de bricohogar, mientras que durante el verano su peso relativo aumenta hasta el 30%.  

Dentro de esta categoría destacan actuaciones como el colgado de lámparas, la instalación o sustitución de apliques y plafones o la renovación de puntos de iluminación, trabajos que suelen realizarse cuando la vivienda va a utilizarse de forma más intensiva o se prepara para una estancia prolongada.  

Junto a la iluminación también aumentan otras actuaciones estrechamente vinculadas al acondicionamiento de la vivienda, como la instalación de cortinas y estores, la reparación y ajuste de persianas, el montaje de mobiliario, la colocación de baldas y estanterías o diferentes trabajos relacionados con herrajes y elementos decorativos.  

Más puesta a punto y menos averías 

Por el contrario, los servicios tradicionalmente asociados a incidencias imprevisibles muestran una evolución mucho más estable. Categorías como fontanería menor, desatascos o sellados mantienen volúmenes relativamente similares e incluso reducen su peso relativo dentro del conjunto de intervenciones durante los meses de verano.  

En conjunto, los datos reflejan una tendencia clara: antes del verano aumenta la demanda de pequeñas actuaciones destinadas a adaptar, mejorar o acondicionar las viviendas para su uso estacional. Una realidad que sitúa al servicio de bricohogar como un aliado para resolver aquellas tareas pendientes que habitualmente se concentran en los meses previos a las vacaciones.  

servicios de bricohogar en verano