El uso de datos de GPS en el análisis de la movilidad urbana

La generalización del uso del GPS lo ha convertido en una fuente de datos muy útil para el análisis de la movilidad urbana. ¿Cuáles son los principales motivos?

Qué aporta el uso del GPS en el análisis de la movilidad urbana

El Big Data permite inferir conclusiones para ofrecer mejores servicios en muchos sentidos, también en lo que se refiere a lo tocante a la movilidad urbana. Los dispositivos GPS ayudan a analizar la movilidad urbana. Eso sí, es imprescindible que la gestión de estos datos sea correcta y que se respete la trazabilidad.

En los últimos años, el GPS se ha generalizado y su acceso es prácticamente universal y lo pueden utilizar varios agentes implicados. Por un lado, los propios conductores o peatones, que disponen de información actualizada de cada momento. Por otro lado, las empresas (de transporte, aseguradoras, restaurantes…). Y, finalmente, la administración pública, que obtiene una información clave para tomar decisiones sobre las políticas públicas de movilidad.

Pero, ¿de qué manera el uso del GPS puede ayudar en el análisis de la movilidad?

1. Frecuencia de la movilidad de vehículos

La movilidad de los vehículos se puede analizar teniendo en cuenta el factor de frecuencia de circulación. Esto sirve, por ejemplo, para saber cada cuánto se coge el coche, cuánto tiempo al día y por dónde se circula. Es una forma de hacer un perfil de hábitos de los conductores. La principal condición para que tenga éxito es que la muestra que se analice sea lo suficientemente representativa.

No es un secreto que la alta siniestralidad está relacionada, no sólo con la velocidad, sino también con la alta frecuencia de circulación. Por lo tanto, todo lo que sirva para medir la frecuencia en la movilidad en una determinada zona resulta de utilidad y los organismos gestores de movilidad dan una especial relevancia a esta tecnología.

Tal es la importancia que en España, a partir de 2026, todos los vehículos tendrán que estar geolocalizados por la DGT.

2. Movilidad de peatones

El GPS se utiliza igualmente para conocer la movilidad de los peatones. A través del móvil se pueden conocer los recorridos frecuentados y para saber cuáles son los posibles cuellos de botella o aglomeraciones en determinadas calles o vías.

Hoy en día, la práctica totalidad de los teléfonos móviles inteligentes funcionan con dispositivos de geolocalización. Se puede saber en todo momento dónde está una persona e, incluso, cuánto tarda en sus trayectos.

Hoy en día, casi todos los usuarios consultan mediante geolocalización los lugares que desconocen, tanto para saber cuál es el camino, como para saber el tiempo que se tarda en llegar. Esta información permite que se pueda variar el recorrido según nuestra conveniencia.

En resumen, la información de movilidad de los peatones es especialmente relevante en grandes ciudades, donde hay que proponer alternativas para la descongestión de ciertos puntos o, por ejemplo, incrementar rutas o frecuencia de transportes públicos.

3. Estudio en tiempo real

El estudio de la geolocalización es en tiempo real, de manera que permite la posibilidad de realizar modificaciones rápidas. Así resultará más fácil tomar decisiones sobre la marcha, de ahí que sea una gran ventaja para las políticas de movilidad pública. Hay situaciones, como los accidentes de tráfico, que introducen factores sobrevenidos. Y el conductor tiene la ventaja de que, conociendo la información de siniestros, puede plantear rutas alternativas.

Como muchas veces hay situaciones que no se pueden planificar, el GPS se convierte en una opción muy valiosa.

4. Tendencias de movilidad

Las tendencias de movilidad son fundamentales para valoraciones a largo plazo. Si se gestionan correctamente los datos obtenidos por GPS, se puede hacer la consulta a varios meses vista.

Hay fechas en las que hay más desplazamientos urbanos y otras en las que hay más desplazamientos interurbanos. Un día laborable de invierno se utiliza más el coche en ciudad, mientras que las autovías y autopistas tienen más tráfico en los puentes. Saber esto es sumamente importante a efectos de conocer la movilidad. Conocer estas tendencias ayuda a la planificación, tanto para agentes privados como para la administración.

Las tendencias de movilidad permiten saber en qué zonas hay más atascos o siniestros, por ejemplo. Pero también ayudan a plantear mejoras como la eliminación de barreras arquitectónicas, nuevas peatonalizaciones o carriles bici.

5. Posibilidad de adaptar políticas de movilidad

La opción de adaptar las políticas de movilidad es más fácil gracias a la implementación masiva del GPS. Por ejemplo, a partir de la cantidad de vehículos que circulan, se puede decidir la circulación en días alternos, las restricciones de tráfico o, en determinados casos, las limitaciones dinámicas de movilidad. Se trata de ganar en precisión y, en este caso, el trabajo en tiempo real ayuda.

Y lo que es más importante, esto se podrá hacer en el momento que se desee, sirviendo alternativamente para planificadores y conductores. En consecuencia, esta es una herramienta muy útil para hacer cambios a corto, medio y largo plazo. Por ese motivo, es un aliado para una movilidad más eficiente.

La movilidad urbana puede mejorar mucho gracias a la implementación de sistemas GPS masivos. Y, además, sirve para reducir los siniestros sustancialmente. Desde Asitur trabajamos por el desarrollo de una movilidad eficiente y respetuosa con nuestro entorno.