Carreteras inteligentes: ¿Son el futuro?
Los avances tecnológicos en todos los sectores son un hecho, y la automoción no es una excepción. Los vehículos van ganando autonomía y añadiendo funcionalidades que harán que en el futuro sean prácticamente autónomos. Y para que circulen en óptimas condiciones harán falta también carreteras inteligentes.
La creación de vías que permitan convivir estos nuevos modelos con los coches tradicionales será determinante en los próximos años. Pero, ¿qué características deberán comprender estas carreteras?

Carreteras inteligentes: características y beneficios que ofrecerán
Las carreteras inteligentes o smart-road son vías basadas en diferentes aspectos tecnológicos que ofrecerán información útil. Estas carreteras dispondrán de tecnologías sobre todo inalámbricas que las dotarán de interesantes funcionalidades. Así pues, podrán ser capaces de intercambiar datos entre vehículos que circulen por ellas. De igual manera, se establecerá un vínculo entre carretera y coche, ofreciéndose información mutuamente. Así, la manera de monitorizar el tráfico en tiempo real será casi exacta, con las ventajas que esto conlleva.
La predicción de atascos, puntos negros y lugares que tienen tendencia a sufrir incidencias será un hecho. Otros aspectos destacables serán los medioambientales y la seguridad para los peatones.
Carreteras inteligentes y el Internet de las cosas (IoT)
La base de la tecnología parte del concepto IoT, donde se permite recopilar datos para su constante análisis. Sensores de diferentes tipos, multitud de cámaras y radares del IoT convertirán la carretera en una experiencia con información en tiempo real. Los datos quedarán almacenados con tres objetivos fundamentales: aumentar la eficiencia en la conducción, mejorar la seguridad de vehículos y peatones y reducir las emisiones de CO₂.
Los resultados de esos análisis darán lugar, por ejemplo, a semáforos adaptados, donde su cronología se podrá ir adaptando en función del flujo de tráfico o en función de los incidentes de la carretera, pudiendo incluso cambiar su estado para preservar la seguridad de la vía ante conductores peligrosos.
Ventajas de las carreteras inteligentes
El uso de sensores acústicos, de velocidad, cámaras, semáforos, estaciones meteorológicas, etc. traerá muchas ventajas y muy interesantes. Con la monitorización del tráfico por ordenador será posible detectar accidentes y delitos en la calle, por lo que la seguridad peatonal se verá claramente favorecida.
El rastreo continuado de vehículos que se realizará en las carreteras inteligentes permitirá evitar en gran medida los atascos, disminuyendo así las molestias de pérdidas de tiempo y dinero y, por otro lado, la contaminación en los puntos de gran concentración de circulación.
El uso constante, el clima y el paso del tiempo provocan un continuo desgaste en las calles. Si no hay un mantenimiento a tiempo, los desperfectos van en aumento progresivamente ocasionando mayores costes de reparación. Con sensores que avisen del mal estado se podrá llevar a cabo una reparación más temprana y, por tanto, un importante ahorro de dinero en mantenimiento.
También se podrán detectar zonas peligrosas, como intersecciones de alta tasa de accidentes, y situaciones puntuales de peligro. Con esto, se podrá optimizar el alumbrado y la señalización de la zona, con el consiguiente aumento de la seguridad vial.

Autopistas «eléctricas»
Se están desarrollando, además, tecnologías que permitirán la recarga de vehículos eléctricos en movimiento. Desde el dron de Amazon, que podrá solicitarse incluso desde su app, hasta la electrificación viaria, que consiste en la instalación bajo el asfalto de un sistema de bobinas de cobre alimentado por una potencia de 1 mw que se encargará de transferir la energía a los coches que dispongan de los receptores adecuados.
El futuro de las carreteras inteligentes
La movilidad cada vez está más relacionada con el mundo digital y esto implica un aumento en la automatización y la conectividad. Ese es el principal objetivo en las carreteras inteligentes del futuro. La simbiosis entre carretera y vehículo hará sin duda posible un aumento en seguridad y respeto hacia el medio ambiente.
Un gran número empresas privadas, así como universidades de diferentes países, se encuentran ya buscando las mejores soluciones en este ámbito. Así pues, los avances en materia de telecomunicaciones, unidas al 5G, convertirán las carreteras en auténticas «autopistas de información».
Además de esto, se está avanzando en aspectos como:
- Pinturas fotosensibles que sean capaces de iluminar la carretera durante la noche y recargarse durante el día. Para los pasos de peatones, por ejemplo.
- Generación de energía limpia al conducir aprovechando el aire de los vehículos cuando circulan mediante volantes de inercia.
- Capacidad de almacenaje de la energía solar que incide en las carreteras, al igual que placas fotovoltaicas comunes.
- Carga de los vehículos mientras circulan mediante la tecnología Dynamic Wireless Power Transfer (DWPT).
Estos son algunos ejemplos de lo que puede ofrecer la tecnología. Cada vez será más común que vayan desarrollándose nuevos avances y que nos vayamos beneficiando de ellos. La continua evolución tecnológica hará que aumenten las posibilidades y ventajas de las carreteras inteligentes para facilitarnos la conducción.
En Asitur apostamos por la innovación, la tecnología y la seguridad vial. Somos líderes en la prestación de servicios de asistencia en carretera para el sector asegurador. Nuestro modelo operativo está orientado a la rapidez en el envío de los medios de asistencia y a la continuidad del viaje, llevando a cabo la reparación in situ de la avería en un alto porcentaje de nuestras intervenciones.


