Recarga de los coches eléctricos en casa

Para recargar un coche eléctrico en el garaje de tu casa es necesario instalar un punto de recarga en la plaza de garaje. A pesar de lo sencillo del proceso, no hay que olvidar una serie de variables que habrá que tener en cuenta para que el proceso sea fácil, seguro y lo más económico posible, tanto en la instalación como en su posterior uso.

Instalación de un wallbox para recargar un coche eléctrico en el garaje de tu casa

Independientemente de si el garaje es de una vivienda unipersonal o la plaza pertenece a un garaje comunitario, se ha de colocar un punto de recarga. Los coches eléctricos siguen siendo algo novedoso por lo que se ha de realizar este trámite. Existen profesionales dedicados a llevar a cabo la instalación de forma rápida, eficiente y teniendo en cuenta todos los parámetros importantes. La instalación completa suele superar los 1.000 €, aunque depende del coche y de cuantas prestaciones añadidas posea el punto de recarga. Hasta un 50% del presupuesto sería el propio wallbox, un 20% comprendería los extras que se le quieran añadir además del cargador, el enchufe, una toma de carga o varias, medidores de consumo, etc. El resto se dedica para pagar el proyecto y a los técnicos.

La existencia de ayudas y subvenciones como el plan Renove o el plan MOVES consiguen que la transición al coche eléctrico sea más fácil. Recientemente se acaba de aprobar el Plan MOVES III para 2021 que refuerza las convocatorias anteriores y mejora las ayudas para infraestructura de recarga para particulares, comunidades de propietarios y pequeñas y medianas empresas, así como para infraestructuras de recarga rápida y ultrarrápida.

Los tres tipos de instalación del punto de recarga:

Teniendo en cuenta el suministro eléctrico y las circunstancias se puede realizar de tres formas.

  1. Desde la línea de suministro de la vivienda. Tomar la electricidad desde la línea que ya está instalada en el hogar es simple, ya que evita instalaciones y nuevos contratos. Es la que se realizaría en hogares unipersonales con garaje propio, ya sea abierto o cerrado.
  2. Mediante la línea de suministro del garaje. Existen varias opciones a tomar que pasan por la notificación a la comunidad de propietarios de que se va a realizar la instalación. No se requiere permiso, solo informar.
    La primera opción, si el garaje es comunitario, consiste en unir mediante cable la instalación de tu vivienda hasta el wallbox de tu plaza. Sería un suministro personal, pero con la instalación adicional.
    La segunda requiere pedir permiso a la comunidad de propietarios y vecinos porque se utilizará la instalación preexistente. Esto implica consumir electricidad del garaje comunitario. Lo ideal es instalar otro contador aparte para una mejor contabilización de gastos propios que pagar cuando llegue la factura.
  3. Creando otra línea de suministro eléctrico separada: Esta opción se da en el momento en el que el garaje o la plaza son tuyas, pero están lejos de tu vivienda. Es, desde luego, la opción más compleja porque implica crear una nueva línea de suministro, la instalación de un medidor, solicitar y firmar un nuevo contrato y, también otra factura con distinta potencia.

Tipos de enchufe para recargar un coche eléctrico en el garaje:

Los vehículos eléctricos pueden recargarse con el enchufe Schuko clásico que permite una carga lenta a 2,3 kW. Sin embargo, existen muchos otros tipos de conectores para aumentar la potencia y la velocidad. A pesar de esto, se está estandarizando rápidamente porque no ayuda a nadie la existencia de uno para cada coche según el modelo o la marca. En Europa, el más utilizado es el que se conoce como Mennekes, de tipo 2. El wallbox es la toma hembra, mientras que la manguera del coche es el macho. Se debe tener en cuenta a la hora de escoger las prestaciones del punto de carga.

La potencia necesaria para recargar un coche eléctrico

La potencia contratada del propio hogar es más que suficiente para una recarga de tipo doméstico, aunque depende también del coche y del wallbox. El rango genérico está entre los 2 y los 15 kW, siendo 7,4 kW una potencia que garantiza una velocidad media. El máximo alcanzable ronda los 23 kW. A mayor potencia la carga será más rápida, pero también será mayor la inversión económica de esa recarga.

Recargar un coche eléctrico en el garaje: ¿Cuánto cuesta y cuánto se tarda?

La respuesta a esta pregunta siempre ha de ser “depende”. Se ha de tener en cuenta la frecuencia de uso del coche, el horario de recarga, la potencia contratada, el tiempo de recarga diario, etc. La recarga doméstica a una velocidad lenta es muy asequible económicamente utilizando el tramo horario de supervalle. Por tanto, la tarifa eléctrica con tramos por discriminación horaria es la ideal. Esto es posible al recargar el coche eléctrico aprovechando las horas nocturnas. La gran ventaja es que, a pesar de ser a velocidad lenta, la carga podrá ser completa en prácticamente todos los casos. Es algo a tener en cuenta, ya que no se recomienda el uso del coche eléctrico cuando solo le queda un 30% de carga por la escasez de puntos de carga en la actualidad. Los puntos más rápidos suelen estar en lugares públicos, pero permiten solo recargas parciales, ya que su uso se restringe por un tiempo limitado.

El tiempo de carga también es dependiente de la capacidad de las baterías, la potencia y el tiempo, por lo que la estimación ha de ser personalizada. Como guía, un coche eléctrico se recarga al 100% durante el tramo supervalle (de 1:00 de la madrugada a 7:00 de la mañana) a partir de los 3,7 kW. A mayor autonomía (o capacidad de las baterías), mayor tiempo de carga. Aunque es conveniente, no es imprescindible que el vehículo se recargue siempre al 100%, ya que las baterías no sufren debido a las cargas parciales.

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