Los daños extensivos empujan a la baja la siniestralidad en hogar

Según Asitur Focus, se invierte la tendencia de 2018 a causa de un invierno cálido y seco

Analizando las series históricas de los datos climatológicos, resulta fácil deducir que cada vez se hace más complicado realizar previsiones basándose en lo que ha ocurrido en los mismos periodos de otros años. Así como el inicio del año pasado se caracterizó por las lluvias intensas y la protagonista del otoño fue la gota fría, este invierno está siendo extraordinariamente caluroso y seco a pesar de la irrupción de las borrascas “Gabriel” y “Helena” que afectaron a gran parte de España a finales de enero y principios de febrero.

Según datos de la AEMET, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado diciembre de 2018 hasta el 19 de febrero de 2019 es aproximadamente un 10% menor que el valor normal correspondiente a dicho periodo. En cuanto a las temperaturas, están siendo más propias de la primavera, con valores máximos que superan habitualmente los 20 grados en gran parte del país.

El efecto de este clima en la siniestralidad de hogar es claro. Asitur Focus ha analizado los datos siniestrales de lo que llevamos de invierno y se constata una reducción del 3,2% en el número de siniestros atendidos, destacando, por encima de otras modalidades, los daños extensivos, con un descenso del 23,3%. Le siguen las modalidades de robo, roturas y daños eléctricos, que también han disminuido respecto del pasado invierno.

Estos datos contrastan con los obtenidos en 2018, año preeminentemente lluvioso, donde las dos modalidades de siniestros que más crecieron fueron daños extensivos (21,2%) y daños eléctricos (17,8%).